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Francisco Escobar Bravo

El mus

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 17/05/2012 a las 21:30

Dicen que jugando al mus

si te echaran un envite

tómalo como un convite,

sin miedo ni repelús.

 

Si te meten un obús

no te importe ni un ardite:

Dos pierdes, ya habrá desquite.

Acéptalo en un ¡Jesús!

 

En este juego es el rey

el que domina primero.

Haz caso a tu compañero,

 

pues hacérselo es de ley.

Quien juega así es de la grey

más noble y un caballero.

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Francisco Escobar Bravo

El hombre siempre ambiciona...

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 12/05/2012 a las 12:53

El hombre siempre ambiciona

lo que poco necesita.

Si no lo tiene, se irrita;

si lo logra, lo abandona.

 

Así siempre fue en la Historia

y no cambiará, sin duda;

pues de costumbres no muda,

siendo flaca su memoria.

 

No aprenderá la lección

de su padre y sus abuelos

y sufrirá mil desvelos

para saciar su ambición.

 

Una vez esté colmada

otro deseo tendrá.

Así siempre ocurrirá,

al ser costumbre heredada.

 

Legado es de sus ancestros

el obrar de esta manera.

Dudo que escuche, siquiera,

los dichos de sus maestros.

 

Dios lo forjó de tal guisa

y nunca tendrá remedio:

Siempre sufrirá el asedio

de la codicia y la prisa.

 

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Francisco Escobar Bravo

A dormir, que ya es la hora...

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 12/05/2012 a las 10:09

A dormir, que ya es la hora

del descanso y perentorio

yacer. Es obligatorio,

no hay que esperar a la aurora.

 

A la cama sin demora,

que del cuerpo es sanatorio.

Pues quien bien duerme es notorio

que más contento labora.

 

Mañana será otro día,

aunque ya es hoy. Se ha pasado

la velada en un suspiro.

 

¡De cuán rápido me admiro,

ni dado cuenta me había!

En serio que estoy pasmado.

 

 

 

Bernardo M.Perez Bragaña

Búscame en Galicia.

Enviado por Bernardo M.Perez Bragaña el 11/05/2012 a las 16:43

Búscame nos prados verdes de Galicia,

búscame nos  montes vigías do mar.

Nas transparencias dunha clara aurora,

ou na negra sombra, que na noite vai.

Búscame nas rúas de labrada pedra,

búscame na hiedra que cobre a nogueira,

na agreste roca que a onda rompe,

no sal amargo, da súa branca espuma,

ou na caracola que a area esconde.

Buscame na praia solitaria onde,

onde te eu che biquei.

Búscame entre restos de amores e goces,

entre o sinistro que o noso foi

Baixo un farol bébedo de lúa,

espéroche entre brumas,

cada anoitecer.

Búscame se queres ver como matáchesme,

amarrado a o porto,

do teu mal querer.

 

Autor: Libra

 

 

 

 

 

 

 

 

Francisco Escobar Bravo

En la noche estrellada y sin bruma...

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 10/05/2012 a las 21:05

En la noche estrellada y sin bruma

el poeta medita y su mente,

sopesando, recuerda a la gente

del pasado y la plasma su pluma.

 

¡Tantos rostros fugaces que, en suma,

no dejaron su marca patente!

¡Tanto tiempo perdido, inconsciente.

Su memoria, al pensarlo, se abruma.

 

¿Dónde fueron los días perdidos,

cómo son hoy en día esas caras?

¿Todas ellas hallaron sus nidos

 

o, vagando, aún recorren las claras

avenidas de ayer? ¡Cuántos ruidos!

Le semejan feroces algaras.

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Francisco Escobar Bravo

¡De tantas cosas hechas me arrepiento..!

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 05/05/2012 a las 23:43

¡De tantas cosas hechas me arrepiento

y tantas hasta hoy no realizadas!

¿Podré olvidar un día este tormento?

 

Quién sabe si serán por mí olvidadas,

yaciendo en una caja de madera,

o sigan perforando como espadas

 

los restos de mi inmunda calavera.

Posada sobre el brazo, meditando,

recuerdo aquel ayer; mi primavera

 

pasó veloz, fugaz, como soñando.

Brumosa la recuerdo y tan lejana,

que casi es imposible cómo y cuándo

 

saber cuánto duró. Si una mañana,

 aciaga para mí, dicen que he muerto

decid que me embarqué de buena gana

 

y al fin que mi navío llegó a puerto.

Si el hombre es a la postre un animal,

parece que el futuro tiene cierto.

 

Os juro que no veo mi final,

sabiendo que se encuentra muy cercano. 

Por fuerza, por desdicha y por mi mal,

no puede, a mi pesar, estar lejano.

 

Mas pienso que me queda todavía

el tiempo suficiente. Mi verano

 

dejó paso a mi otoño, y hoy en día

deseo, por tener más experiencia,

hacer mucha y más grande Poesía,

brindarle una razón a mi existencia.

Francisco Escobar Bravo

El reino de la noche es silencioso...

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 04/05/2012 a las 22:39

El reino de la noche es silencioso,

a nadie a tales horas se vislumbra;

pues todo, sumergido en la penumbra,

resulta brujeril y misterioso.

 

Es mágico pensar en lo grandioso

que puede ser el Sol que nos alumbra.

Mañana lucirá, como acostumbra,

el astro con su brillo poderoso.

 

En tanto llega el alba está dormida

la calle donde vivo, igual la gente.

Descansa de este juego que es la vida,

 

reposo da a su cuerpo y a su mente.

Preciso es el dormir, pues la partida

prosigue al otro día y al siguiente.

Francisco Escobar Bravo

A Francisco Jesús, el nieto de mi amiga Lilian

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 29/04/2012 a las 23:49

Resulta que tengo un “nieto”

al que yo no conocía.

Nunca acabarás el día,

para que sea completo,

sin desvelar un secreto.

Es argentino el chaval

y aunque las cosas muy mal

tengamos con la Argentina

no me da tan mala espina,

no acabaremos fatal.

 

Ése es tema de banqueros,

de ricos y poderosos:

Los unos, por ser roñosos.

Los otros, por usureros

y amantes de hacer dineros.

A los pobres nada importa

más que la vida es muy corta

y se marcha en un instante.

Hay que seguir adelante,

todo al final se soporta.

 

Francisco lleva por nombre,

como yo, lo cual me agrada.

Nieto de una amiga amada.

Un día, siendo ya un hombre,

espero que no se asombre

del capricho de su abuela.

Y no pienso que le duela

llamarse como aquel Santo.

Nada me gustase tanto

que el que siguiese mi estela.  

 

Un gran poeta argentino

que alcanzara enorme fama…

¡Quién sabe, si Dios le llama

por semejante camino!

Eso es cosa del Destino.

Busca en tu madre el sustento

por ahora, chavalín,

pues todo tiene su fin,

su principio y su momento.

¡Que te cunda su alimento!

 

¿Consejos que puedo darte

esperando que los sigas?

Con los demás, buenas migas

y el honor como estandarte.

Ama el amor, ama el Arte,

nunca cambies de chaqueta

y a todo el mundo respeta.

Sé un mozo fiel y valiente.

Que, al pasar, diga la gente:

- ¡Ése es “nieto” de un poeta! -.

Francisco Escobar Bravo

Es tarde de domingo...

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 29/04/2012 a las 11:36

Es tarde de domingo y, por delante,

la siesta me parece un aliciente.

Descansa de este modo así la mente

y el cuerpo se relaja en un instante.

 

Se olvidan los dolores. Mas, no obstante,

trabaja la memoria y es frecuente

que tornen los recuerdos. Solamente

durmiendo, al no pensar, sigo adelante.

 

Las tardes del ayer lograr olvido,

inmerso en un sopor torpe y pesado.

¡Qué tiempo tan inútil y perdido!,

 

medito recordando mi pasado.

¡Cuán lejos me parece y qué querido!

Difícil de olvidar, aunque obligado.

Francisco Escobar Bravo

A Noelia

Enviado por Francisco Escobar Bravo el 25/04/2012 a las 8:52

Los ojos de mi chiquilla

tienen un brillo especial,

lucen lo mismo que brilla

la noche primaveral.

 

Su risa, pura alegría,

suena igual que cascabeles.

Es, en verdad, niña mía,

de un poeta los laureles.

 

Noelia llevas por nombre.

Eres gentil, pizpireta.

Por eso, poco te asombre

que me enloquezca mi nieta.

 

Crecerás, serás hermosa,

la reina de los quereres.

Serás la más fabulosa

de entre todas las mujeres.

 

Pero no crezcas deprisa.

Despacio, sin mucho anhelo.

Deja que goce tu risa,

que es de mis penas consuelo.

 

Si alguno saber pretende

quién te escribió estas cuartetas,

responde orgullosa: - ¡Un duende

o el mejor de los poetas! -.

 

Eso quisiera yo ser

para ensalzar cual mereces

tu belleza de mujer,

pues una ninfa pareces.

 

Mas estos versos galantes

no lograrán tal proeza:

¡Dudo capaz a Cervantes

de plasmar tanta belleza!

 

 

 

 

 

 

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